domingo, 28 de mayo de 2017

Presentacion EMAZE

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Relexion Teorica

Estos son los resultados de una encuesta realizada a las Personas de Santiago de Cali, Colombia.









REFLEXION

Teniendo como base los resultados previamente mostrados, podemos llegar a la conclusión de que el ciudadano caleño promedio está a favor de ideas tales como el vivir en armonía como parte fundamental en la cultura ciudadana, así mismo ve con buenos ojos ideas tales como la  incentivación y educación de jóvenes en la cultura ciudadana en los colegios.
Esto, en términos meramente teóricos esta bien, desafortunadamente existe una dualidad en el ambiente caleño en donde si bien se tiene una mentalidad positiva, la realidad es otra.
Muchos caleños se encuentran a favor de estrategias que incentiven valores para ser un buen ciudadano y que estos mejoren la convivencia y seguridad de la ciudad. Por desgracia, esto se queda en el mero idealismo, en el papel, en un posible futuro exitoso.
La excusa más recurrente es la corrupción de funcionarios públicos y lo ineficiente que es el gobierno y todas sus entidades públicas al no tomar medidas pertinentes al respecto. Si bien en parte tienen razón, cabe mencionar que  son los mismos ciudadanos del común quienes les eligen como dirigentes y reguladores de los bienes públicos, así pues, el ciudadano promedio también es el culpable de que dichas prácticas anti-culturales se sigan practicando en la ciudad.
La cultura ciudadana no solo tiene que asociarse desde una perspectiva meramente política, sino también desde una mirada personal y a la vez colectiva.
Actividades tales como tirar basura en la calle o cruzar una autopista con autos en movimiento, son actos anti-culturales  que  deben evitarse y que dependen solamente de un individuo. Con esto queremos decir, que el ciudadano más que señalar con el dedo culpables y quejarse, debe poner también su grano de arena y empezar actuar de manera individual a evitar este tipo de comportamientos.
Desde una mirada colectiva, podemos ver como el caleño es muy indiferente a asuntos o problemáticas que no le conciernen. Esto se ve reflejado en el poco apoyo que tienen algunas fundaciones que intentan contribuir al mejoramiento de la ciudad.
Ser indiferente a los asuntos de la comunidad también son considerados actos anti-culturales. Esta mentalidad de individualismo e indiferencia ha estado arraigada por muchos años en nuestra sociedad y es la principal causante de nuestro declive cultural.
Las escuelas juegan un papel importante en la sociedad:
“La escuela es el escenario propicio para la adquisición e implementación de lugares comunes en la ciudad, dado que lo urbano constituye no solo un referente geográfico sino también  desarrollo de proyectos de vida". Cultura Ciudadana, derechos colectivos y moralidad administrativa (p.30)
La cultura ciudadana principalmente empieza desde los colegios, donde niños y jóvenes  son  educados adecuadamente para convivir en sociedad y de esta manera, al crecer poder involucrarse de forma natural a la comunidad y aportar positivamente al desarrollo y progreso de la misma.
Si bien es cierto que la escuela juega un papel muy importante, cabe añadir también que los valores más importantes de una buena educación parten del mismo hogar, de los padres, y si estos no los tienen, el niño o joven en un entorno social, sea colegio o cualquier otro lugar, va a exteriorizarlos y crear malestar y malos hábitos en la sociedad.
Los individuos que demandan las nuevas sociedades son aquellos que no son meros observadores sino que se convierten en partícipes y gestores de lo público y coadyuvan en su materialización ”. Cultura Ciudadana, derechos colectivos y moralidad administrativa (p.35)
Tomando como referencia la cita anterior, podemos decir que para llegar a ser un buen ciudadano hace falta más que tener buenas ideas o criticar,  también hay que actuar, involucrarse en el entorno de forma individual y colectiva. Así pues, de esta manera se puede lograr un progreso cultura exponencial y  la calidad de vida del caleño mejoraría.
Las sociedades progresan cuando hay trabajo colectivo, cuando cada persona de forma individual  decide colaborar con otra en busca un bien común. Es ahí donde empieza el progreso.
Con esta reflexión no queremos hacer énfasis en el panorama desalentador en el que vivimos socialmente, sino más bien en exponer los fallos que tenemos en la sociedad y generar un despertar colectivo, generar conciencia.
A pesar de que culturalmente estamos muy atrasados, con el paso de los años han surgido ciertas ideas y colectivos que han logrado materializarse y han ayudado al mejoramiento de la sociedad.
Isaías Duarte Cancino posiblemente sea uno de los mayores exponentes regionales que hemos tenido. Durante su vida siempre veló por el bienestar de la sociedad, creando fundaciones, colegios y universidades, más precisamente la Universidad Catolica Lumen Gentium que es en la que nos enfocaremos a continuación.
Una de las mayores contribuciones de la universidad, es el poder dar acceso a la educación superior a personas de escasos recursos, personas en las cuales nos incluimos.
La educación superior en Colombia es bastante costosa y mayormente accesible a personas de clase media-alta, alta o vinculadas con el Icetex. Afortunadamente existen otras universidades de corte más económico que intentan suplir esas necesidades colectivas en las que nos encontramos incluidos. Socialmente hablando, esta es una de las mayores aportaciones que se le puede hacer a una comunidad. Intentar hacer de la educación algo accesible para todos. Es aquí donde la Universidad Católica juega un papel muy importante en la sociedad, al brindar la posibilidad a personas de escasos recursos a salir adelante, educarse, aprender una vocación y de esta manera contribuir socialmente en la comunidad.

La aportación cultural de Unicatólica no se basa solamente en forjar profesionales, sino también  crear ciudadanos de bien.

RELATORIA SOBRE CULTURA CIUDADANA

Este es un escrito que he realizado sobre la cultura ciudadana. Espero que les guste.



LA ESCUELA EN LA CULTURA CIUDADANA

Los seres humanos vivimos en grupos sociales organizados donde hay aspectos que son necesarios conocer y respetar como son la diversidad y la cultura democrática. Y la escuela especialmente es la encargada de formar a los niños y jóvenes en lo relacionado a estos asuntos por tanto su modelo pedagógico debe contribuir a que ellos que  al terminar su etapa escolar tengan claro el tema de lo público y entiendan cuáles son sus derechos y deberes como ciudadanos, y conozcan el origen de los recursos públicos indispensables para el desarrollo de la ciudad.
Jorge Iván Rincón Córdoba en su texto titulado Cultura Ciudadana Derechos Colectivos y Moralidad Administrativa trata el tema de una manera precisa. En él expresa la necesidad de formar a los estudiantes para la convivencia urbana y plantea dos aspectos importantes para lograrlo. El primero es el sentido de pertenencia hacia la ciudad, entendido como el respeto por el patrimonio común y el reconocimiento de los derechos y deberes como ciudadanos en relación con los demás, y el segundo es  educar en cultura ciudadana que se refiere a tomar parte en todo lo concerniente a ciudad,  en otras palabras, a que  los estudiantes interioricen la importancia del ejercicio de los derechos colectivos y velen por la moralidad administrativa.
“La escuela es el escenario propicio para la adquisición e implementación de lugares comunes en la ciudad, dado que lo urbano constituye no solo un referente geográfico sino también  desarrollo de proyectos de vida (p.30)”  El autor considera que la escuela es el escenario propio para desarrollar en los estudiantes la participación en los asuntos de ciudad. En la actualidad, en las instituciones educativas, se elige el personero, los representantes al consejo estudiantil, y los mediadores lo que se considera un primer paso para que los alumnos se familiaricen con estos aspectos, y luego de egresados asuman con responsabilidad su participación ciudadana.

Rincón Córdoba propone una metodología para educar en la cultura ciudadana, la cual contiene cuatro pasos: comprensión del entorno, conocimiento de la ciudad,identificación de valores comunes, evitación de comportamientos lesivos,comprensión del concepto de derecho colectivo, primacía del bien común sobre el particular, y comprensión de que su relación con  el sector público es inmediata.
El autor expresa además: “Los individuos que demandan las nuevas sociedades son aquellos que no son meros observadores sino que se convierten en partícipes y gestores de lo público y coadyuvan en su materialización (p. 35)”. Los renglones precedentes indican que la escuela como escenario de formación, está en la obligación de enseñar a los estudiantes todos los mecanismos de participación ciudadana, contribuir a que sientan la ciudad como propia y evitar en lo posible que éstos se conviertan en sólo observadores.
Algo que no se puede pasar por alto y que está amarrado a lo planteado por Rincón Córdoba, es que también existe otro concepto: ciudadano digital desarrollado por Vicent Gozálvez en el texto titulado Educación para la Ciudadanía Democrática en la Cultura Digital.
González afirma que la escuela no solo debe limitarse a instruir a los estudiantes en los usos tecnicos y eficientes de las tecnologías comunicativas sino también en el empleo responsable y cívico de las mismas, favoreciendo así los procesos participativos y deliberativos que son el sustento de una democracia viva.
Los jóvenes crean grupos afines, en cuanto a su gusto, expectativas, etc , sobre los llamados nichos digitales - que imposibilitan el debate y la diversidad de opiniones sobre los asuntos sociales, puesto que entre otras razones escogen los temas de antemano. Esto les impide leer textos de opiniones contrarias a las suyas y por ende cuestionar los argumentos al respecto, González escribe  “En la escuela se ha de ofrecer dentro del currículo la oportunidad para analizar el contenido de ciertos blogs, videojuegos o anuncios publicitarios que tienen un potencial empobrecedor de la convivencia democrática o que son cuestionables desde la perspectiva de los derechos civiles básicos (p.136)
Lo anterior indica que la escuela, mediante un programa académico, a fin de formar ciudadanos digitales democráticos, debe escoger las páginas a analizar, y no permitir que lo hagan los estudiantes puesto que se correría el riesgo de que elijan sus nichos digitales.  Si se hace de esa manera, tendrán la posibilidad de escuchar o leer diferentes puntos de vista sobre determinados temas, lo que permitirá al docente conducirlos por el camino de la aceptación a la diversidad y al entendimiento del respeto por la opinión ajena. En otras palabras, la escuela debe ver la tecnología como un medio o instrumento para usos y fines muy diferentes que van desde la endogamia –el mismo grupo, el mismo parecer- hasta un civismo en red. Por lo tanto, una de las metas de la escuela debe ser que los estudiantes entren en contacto con noticias y materiales de diversos puntos de vista que sean significativos en su formación cívica y humana.

En conclusión y tomando los planteamientos de los autores, la escuela debe crear proyectos y estrategias metodológicas que contribuyan a la formación de ciudadanos tanto en lo personal como digital, y construir ciudad a través de los valores que contribuyen a la participación ciudadana.

Brian Badel ramos.

BIBLIOGRAFÍA

Córdoba, J. I. R. (2015). Cultura ciudadana, derechos colectivos y moralidad administrativa. Revista Educación y Ciudad, (16), 27-48.



Gozálvez, V. (2011). Educación para la ciudadanía democrática en la cultura digital/Education for Democratic Citizenship in a Digital Culture. Comunicar, 18(36), 131-138.